Y se para el tiempo, completamente perdido, ya sin saber incluso que decir. Cuando todo queda a un lado y lo único que divisas es tu propio camino, no te queda ninguna otra elección que seguir andando por él. Quien sabe, con suerte quizás los caminos vuelvan a cruzarse, y pueda entonces recuperar todo lo que en su día tuve.
No hay comentarios:
Publicar un comentario